Certificado Energético en Málaga

¿Puedo desgravarme las ventanas nuevas en la declaración de la renta? Cómo conseguir la deducción en IRPF por eficiencia energética

Cambiar las ventanas de una vivienda puede mejorar considerablemente el confort interior, reducir las pérdidas de energía y ayudar a disminuir el uso de calefacción y aire acondicionado.

Pero además, en determinados casos, la instalación de nuevas ventanas puede permitir acceder a una deducción en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética.

Para ello no basta simplemente con sustituir unas ventanas antiguas por otras nuevas. Es necesario demostrar mediante un certificado de eficiencia energética que la actuación ha conseguido una mejora suficiente en el comportamiento energético de la vivienda.

Uno de los requisitos establecidos para esta deducción es conseguir una reducción de al menos el 7 % en la demanda de calefacción y refrigeración.

La deducción del 20 % por reducir la demanda energética de la vivienda

Las obras que permitan reducir la demanda de calefacción y refrigeración de una vivienda pueden dar derecho a una deducción del 20 % de las cantidades satisfechas, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la normativa.

La base máxima anual sobre la que puede aplicarse esta deducción es de 5.000 euros, por lo que la deducción máxima puede alcanzar 1.000 euros.

Por ejemplo:

Si un propietario invierte 4.000 € en la sustitución de las ventanas y la mejora consigue reducir la demanda energética de calefacción y refrigeración en al menos un 7 %, podría tener derecho a una deducción de:

4.000 € × 20 % = 800 €

Por tanto, además de mejorar el aislamiento y el confort de la vivienda, una parte de la inversión podría recuperarse posteriormente a través de la declaración de la renta, siempre que se cumplan todos los requisitos aplicables.

¿Qué significa reducir un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración?

Este es uno de los puntos que suele generar más dudas.

La normativa no exige simplemente consumir un 7 % menos de electricidad o gas. Lo que se analiza es la demanda energética de calefacción y refrigeración de la vivienda.

La demanda energética representa la energía que teóricamente necesita el edificio para mantener unas condiciones adecuadas de confort interior.

Las ventanas tienen una influencia importante en este resultado porque forman parte de la envolvente térmica del edificio.

Una vivienda con ventanas antiguas puede presentar, por ejemplo:

  • Vidrio sencillo.
  • Carpinterías metálicas antiguas sin rotura de puente térmico.
  • Elevadas infiltraciones de aire.
  • Cierres deteriorados.
  • Grandes pérdidas de calor en invierno.
  • Mayor entrada de calor en verano.

Al sustituir estas ventanas por otras más eficientes, es posible reducir las pérdidas y ganancias térmicas y, como consecuencia, mejorar la demanda energética de calefacción y refrigeración.

El certificado energético antes y después de cambiar las ventanas

Para acreditar la mejora energética es necesario contar con la documentación correspondiente.

En general, será necesario disponer de:

1. Certificado energético antes de realizar la obra

Antes de sustituir las ventanas se realiza un certificado de eficiencia energética del estado original de la vivienda.

Este certificado permite conocer la situación energética anterior y establecer los valores de referencia de la vivienda.

2. Sustitución de las ventanas

Posteriormente se realiza la obra.

Es importante conservar correctamente toda la documentación relacionada con la actuación, especialmente:

  • Facturas.
  • Justificantes de pago.
  • Presupuestos.
  • Documentación técnica de las ventanas instaladas.

Las características de las nuevas ventanas son fundamentales para calcular correctamente la mejora energética.

Por ejemplo, se pueden tener en cuenta aspectos como:

  • Tipo de vidrio.
  • Doble o triple acristalamiento.
  • Transmitancia térmica.
  • Factor solar.
  • Tipo de carpintería.
  • Existencia de rotura de puente térmico.
  • Permeabilidad al aire.

3. Certificado energético después de la obra

Una vez finalizada la sustitución de las ventanas, se realiza un nuevo certificado de eficiencia energética.

Este certificado permite comparar la situación anterior y posterior a la reforma.

Si los resultados muestran una reducción de al menos el 7 % en la demanda de calefacción y refrigeración, la actuación puede cumplir uno de los requisitos necesarios para acceder a la deducción correspondiente.

¿Todas las ventanas nuevas permiten acceder a la deducción?

No necesariamente.

Instalar ventanas nuevas no significa automáticamente que se vaya a conseguir una reducción del 7 %.

La mejora dependerá de numerosos factores, entre ellos:

  • El tipo de ventanas existentes.
  • La superficie acristalada de la vivienda.
  • La orientación de las fachadas.
  • El clima de la zona.
  • Las características de las nuevas ventanas.
  • El resto de la envolvente térmica del edificio.

Por ejemplo, sustituir unas ventanas antiguas de vidrio sencillo por ventanas eficientes con doble acristalamiento puede producir una mejora importante.

Sin embargo, en una vivienda que ya dispone de ventanas relativamente eficientes, la diferencia puede ser menor.

Por este motivo, es recomendable estudiar previamente la vivienda y realizar una estimación de la posible mejora energética antes de realizar la inversión.

Un ejemplo práctico

Imaginemos una vivienda en Málaga con ventanas antiguas de aluminio y vidrio sencillo.

El propietario decide sustituirlas por nuevas ventanas con mejores prestaciones térmicas y mayor estanqueidad.

Antes de realizar la obra se obtiene el certificado energético de la vivienda.

Una vez instaladas las nuevas ventanas, se realiza un segundo certificado energético.

Al comparar ambos certificados se obtiene el siguiente resultado:

Demanda de calefacción y refrigeración antes de la reforma: 100

Demanda de calefacción y refrigeración después de la reforma: 91

La reducción sería del:

9 %

En este caso, la actuación supera el mínimo del 7 % de reducción, por lo que podría cumplir el requisito energético exigido para esta deducción, siempre que se cumplan también las demás condiciones establecidas por la normativa.

¿Qué gastos pueden incluirse?

Para aplicar correctamente una deducción fiscal es importante conservar toda la documentación económica de la obra.

Las cantidades satisfechas deben estar correctamente justificadas mediante las correspondientes facturas y justificantes de pago.

Por este motivo, recomendamos guardar:

  • Factura de las ventanas.
  • Factura de instalación.
  • Factura de los trabajos auxiliares necesarios para la sustitución.
  • Justificantes bancarios de pago.
  • Certificados energéticos antes y después de la reforma.

Además, es importante tener en cuenta que las deducciones fiscales pueden tener requisitos específicos sobre la forma de pago y sobre las cantidades que pueden formar parte de la base de deducción.

¿Cuánto puedo ahorrar realmente?

Veamos algunos ejemplos:

Inversión de 3.000 €

Si la obra cumple los requisitos:

3.000 € × 20 % = 600 € de deducción

Inversión de 5.000 €

5.000 € × 20 % = 1.000 € de deducción

Esta sería la deducción máxima correspondiente a una base de 5.000 euros para esta modalidad.

Por tanto, una reforma que inicialmente puede parecer costosa puede tener un retorno adicional gracias al ahorro energético, la mejora del confort y la posible deducción fiscal.

Antes de cambiar las ventanas, comprueba si puedes conseguir la mejora necesaria

Uno de los errores más habituales es realizar primero la obra y comprobar después si se ha conseguido la mejora energética necesaria.

En muchos casos es preferible realizar un estudio previo.

De esta forma es posible conocer:

  • La situación energética actual de la vivienda.
  • Las características de las ventanas existentes.
  • Qué tipo de ventanas pueden producir una mayor mejora.
  • Si es probable alcanzar el 7 % de reducción.
  • Qué documentación será necesaria antes y después de la reforma.

El certificado energético no debe considerarse únicamente como un documento obligatorio para vender o alquilar una vivienda.

También puede ser una herramienta útil para medir y justificar las mejoras energéticas realizadas en un inmueble.

¿Quieres saber si cambiar tus ventanas puede ayudarte a conseguir una deducción?

Si estás pensando en sustituir las ventanas de tu vivienda y quieres comprobar si la reforma puede conseguir una reducción de al menos el 7 % en la demanda de calefacción y refrigeración, podemos realizar un estudio energético de la vivienda.

De esta forma podrás conocer la situación actual del inmueble y valorar la mejora energética antes y después de realizar la reforma.

Contacta con nosotros para solicitar información sobre certificados de eficiencia energética y estudios de mejora energética en Málaga y provincia.

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